Gimnasia de la boca
Las praxias de toda la vida: el payaso, el limpiaparabrisas, el caballito… Y apaga las velas soplando de verdad.
AguguAgugu es un T-Rex simpático que habla, escucha y celebra. Ayuda a los niños a distinguir sonidos y a decir palabras en voz alta en el español de España: la z con la lengua entre los dientes, la r suave y esa rr que tanto cuesta.
Pst… toca a Agugu. ¡Prueba con la nariz!





Todos los juegos siguen el ritmo tranquilo con el que trabajan los logopedas, pero jugando.
Agugu dice una palabra. El niño toca el dibujo que ha oído: ¿rata o lata?
El micrófono se abre solo. Decir la palabra da estrellas extra. Hablar es siempre opcional.
Confeti, rachas y estrellas. Un fallo es un «buen intento» en naranja cálido, nunca puntos perdidos.
Basados en técnicas reales de logopedia: discriminación de sonidos, pares mínimos y praxias.
Las praxias de toda la vida: el payaso, el limpiaparabrisas, el caballito… Y apaga las velas soplando de verdad.
¿La r suave de 🍐 pera o la rr fuerte de 🐭 ratón? Agugu dice una palabra y el niño lleva la carta tapada a su cesta. También R y L, K y T, y la z de 🦊 zorro frente a la s de ☀️ sol. Primero, los sonidos que aún no salen.
Pares que solo cambian en un sonido: rata o lata, lazo o lago, sopa o ropa, oso u ojo. Toca el dibujo y después dilo.
Da la vuelta a las cartas y encuentra las parejas. Cada pareja acaba diciendo la palabra en voz alta.
¡Tira de la palanca! La palabra sigue oculta hasta que el niño la dice en voz alta: chocolate, coche, cuchara.
Ruge más fuerte que Agugu para tumbarlo y luego prueba un rugidito de dinosaurio bebé. Si la rr aún no sale, Agugu ruge sin ninguna r.
Los sonidos, las palabras, las rimas y los ejercicios de Agugu están elegidos para el español que se habla en España. Lo notarás en estos detalles (y tu logopeda, también).
Agugu saca la puntita de la lengua entre los dientes en zapato, cielo y cerveza, como se dice en España. Lo ves en su cara mientras habla.
La d de nada o dedo casi no toca los dientes, y Agugu tampoco saca la lengua: solo lo hace con la z y la c de cielo.
La r de pera y la rr de perro son dos sonidos distintos, con dos interruptores y un juego para oír la diferencia.
Pares como rata y lata, rana y lana, sopa y ropa, lazo y lago; palabras con ch como chocolate, coche y cuchara. Elegidas para el español, no traducidas.
Agugu escucha en español de España y es comprensivo: si el reconocedor de voz escribe «raton» sin tilde o se equivoca en un sonido, la palabra cuenta igual.
Las rimas, las bromas y los trucos de Agugu están escritos en español. Los chistes siempre son a costa de Agugu, nunca del niño.

El calentamiento que hacen los logopedas antes de practicar un sonido: las praxias. Agugu dice una rima, enseña la posición de la boca y cuenta hasta tres mientras el niño lo imita. 22 posturas, dibujadas en su propia cara.
Con los nombres que las familias ya conocen del cole y de la consulta. Agugu las hace contigo, cada una con su rima.
Sonrisa y beso, una y otra vez: «¡Sonrisa y beso, como un payaso, y lo repetimos paso a paso!»
La lengua va de un lado a otro de la boca: tic, tac. «¡Limpia el cristal y no se detiene!»
Chasquea la lengua contra el paladar: cloc, cloc, cloc. Para preparar la rr. «¡Vamos a galopar!»
Asoma la puntita de la lengua entre los dientes, para la z. «¡El ratoncito se asoma!»
La puntita toca detrás de los dientes de arriba: da, da, da, muy deprisa. Para la r y la rr.
«Ríete como Papá Noel, con la lengua en montañita: jo, jo, jo». Para la j.
Con la boca abierta, la puntita sube y baja: arriba, abajo. Para la ch, la l, la r y la rr.
Aire fino para la s, con la lengua entre los dientes para la z, y tres velas de tarta para la rr.
De vez en cuando, después de una palabra que no ha salido, Agugu explica con palabras de niño cómo se hace el sonido difícil y lo enseña en su cara. Como mucho una de cada dos veces, para que practicar siga siendo ligero: según la investigación sobre aprendizaje motor, corregir con menos frecuencia ayuda al niño a conservar el movimiento.
«Para perro, sube la puntita de la lengua detrás de los dientes de arriba y déjala temblar con el aire, como una moto: ¡rrrum, rrrum!»
«Para zapato, asoma la puntita de la lengua entre los dientes, como un ratoncito, y sopla suave.»
«Para pera, la puntita de la lengua da un golpecito rápido arriba, detrás de los dientes. Como cuando dices da-da muy deprisa.»
Agugu habla de verdad: 15 formas de boca siguen cada sonido que dice, también en español, con la z entre los dientes. Y responde a cada toque. ¡Prueba!
Lo cierra y se queja: «¡Eh! ¿Quién ha apagado la luz?». Toca otra vez y juega al cucú.
«¡Achís! Perdón, ¡Agugu!» Estornuda su propio nombre.
«¡Ay, qué gusto!» Ojos felices y un corazón flotante.
«¡Ji, ji, ji! ¡Qué cosquillas!» Se ríe y se bambolea.
Le entra sueño y se duerme. Cualquier toque lo despierta: «¡No dormía! Estaba… ¡practicando!»
Culpa a sus orejas (no tiene) con una rimita: «Un dino sin orejas, ¡qué cosa más rara! Dilo otra vez, ¡con voz bien clara!» Nunca al niño.
Botones gorditos en 3D que se hunden al pulsarlos.
Para niños que aún no leen. Agugu lee en voz alta cada instrucción.
Nada de rojo ni de puntos perdidos. Solo un «buen intento» y la respuesta correcta.
El reconocimiento de voz está entrenado con adultos, así que un «casi» también vale.
Movimientos lentos, y ninguno si tienes activado «Reducir movimiento».
Su propio amigo animal, estrellas y trofeos.
La voz va en el propio dispositivo. No hace falta cuenta ni conexión para jugar.
El micrófono escucha solo mientras un juego lo pide. Sin grabaciones, sin seguimiento, sin anuncios.
Apaga los sonidos que tu peque todavía no dice. Los juegos de hablar se saltan las palabras que los llevan: con la RR apagada, no se le pide ninguna palabra con rr.
Español de España, inglés y búlgaro, cada uno con sus propias palabras y ejercicios, no con traducciones. En español se trabajan la rr y la z con la lengua entre los dientes; en inglés, la th y la r; en búlgaro, su r vibrante.
¿Prefieres menos bromas? Silencia a Agugu en el perfil de cada niño: dirá solo lo que necesitan los juegos. Los truquitos para un sonido siguen llegando, porque forman parte de la práctica.
Agugu es práctica entre sesiones. No sustituye a un logopeda.
| Hacia los | Sonidos | Por ejemplo |
|---|---|---|
| 3 años | k, j, l | casa, jirafa, luna |
| 4 años | g, f, ch, r suave | gato, foca, chupete, pera |
| 6 años | s, z | sol, zapato |
| 7 años | rr | ratón, perro |
Según el estudio de Laura Bosch con niños de España: la edad a la que el 90 % de los niños ya dice el sonido. Muchos lo dicen antes (la s, la mayoría ya a los 3 años), así que un niño de 5 años sin z ni rr está dentro de lo normal. La r suave (pera) y la rr (perro) son interruptores distintos: es habitual decir pera mucho antes que perro. La ll no tiene interruptor, porque en casi toda España se dice como la y.
Sin suscripción. Sin anuncios. Sin sorpresas.
Para niños que están aprendiendo a decir sus sonidos, más o menos desde los 3 años. Primero van los dibujos, así que no hace falta saber leer.
No. Agugu es una forma divertida de practicar en casa entre sesión y sesión, con técnicas que también usan los logopedas: pares mínimos, discriminación de sonidos y praxias. Si te preocupa cómo habla tu hijo, consulta con un logopeda.
Sí. En su perfil, mantén pulsado «Sonidos que dice…» y toca la RR: los juegos de hablar se saltarán las palabras con rr. Lo mismo vale para la r suave, la z o cualquier otro sonido que todavía no le salga.
No. Agugu nunca guarda ni envía grabaciones. El reconocimiento de voz lo hace el servicio integrado en tu móvil. Los detalles, en la política de privacidad.
No. La voz de Agugu va dentro de la app, así que los juegos funcionan en el avión, en el coche o en la sala de espera.
Español de España, inglés y búlgaro. Cada uno tiene sus propias listas de palabras y ejercicios, elegidos para los sonidos que confunden los niños de esa lengua. El español es el de España, con la z y la c de cielo dichas con la lengua entre los dientes; el de Latinoamérica aún no está disponible.
La gimnasia de la boca y Escucha y di, en todos los idiomas y para todos los niños, todo el tiempo que quieras. Un único pago de 2,99 € desbloquea todos los demás juegos, también los que vendrán. Sin suscripción.
Sí: en play.agugu.app están los juegos gratis, sin instalar nada. Para hablar, mejor en Chrome o Edge. La versión completa está en la app para el móvil.

Agugu está calentando la voz.